Hoy, 3 de abril del 2008, he decidido solemnemente no volver a jugar al ajedréz nunca más .
Los motivos son los siguientes:
1- Soy republicano.
2-O eres negro o eres blanco, es decir, elijas los que elijas siempre serás un extremista.
3- No existe la libre elección, cada pieza cumple impepinablemente una función determinada hasta el día de su muerte.
4- Promueve la diferencia de clases, aunque la figura del rey sea torpe y ensalce la importancia de la mujer, siendo la reina la pieza más eficaz.
5- Fomenta la diferencia de razas y el racismo, las blancas mueven primero.
6- En conclusión, es un juego demasiado real para considerarlo como tal.
Estás son las principales razones por las que promuevo mi minísculo boicot al popular juego de mesa.
Atentamente,
Roberto Sálathe.
jueves, 3 de abril de 2008
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